Noticias de Chiapas
Continúa conflicto en Tila
Ejidatarios de Tila adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona acusaron al presidente municipal Édgar Leopoldo Gómez Gutiérrez de reactivar para su servicio el grupo paramilitar Paz y Justicia, por la ambición de controlar a los habitantes de esa población chol.
En un comunicado, el presidente del comisariado y el consejo de vigilancia del ejido de Tila responsabilizaron a Mateo Rey, de la comunidad de Cruz Palenque; a Mateo Guzmán, de Agua Fría, y a Don Pascual, de El Limar, de incentivar las actividades del grupo armado.
A Paz y Justicia se le imputa, entre 1995 y 2000, la muerte o desaparición de 122 indígenas en el norte de Chiapas y el desplazamiento de más de 4 mil indígenas choles y tzetzales en esa región.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, representante de los familiares de las víctimas, afirmó que la acción del grupo paramilitar respondió a la guerra de baja intensidad del Ejército contra la insurgencia zapatista.
Señalaron a Regino, de la zona media de Tila, y a Nicolás, agente rural de la comunidad de Unión Juárez del anexo al ejido Tila, de ser unos vividores y traidores y los responsabilizaron, junto con los tres antes citados, de lo que pudiera ocurrir en el ejido.
Denunciaron que utilizando el equipo de comunicación del gobierno municipal de Tila estos individuos han comenzado a coordinar al grupo paramilitar Paz y Justicia con el objetivo de someter a quien esté en desacuerdo con las disposiciones del edil.
Los comuneros adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) expresaron su temor a sufrir un ataque armado, por lo que alertaron a las organizaciones sociales y de derechos humanos a estar muy pendientes de lo que pueda ocurrir en el ejido Tila, ubicado en la cabecera municipal.