Internacional

Crisis financiera y política lleva a Santiago Peña a renunciar en Paraguay

La intervención de Ueno Bank, que afectó a millones de usuarios, provocó protestas, cuestionamientos al gobierno y la pérdida de respaldo político al mandatario.

Una crisis financiera que rápidamente escaló al terreno político terminó con la renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, quien este jueves 5 de noviembre anunció que dejará el cargo en medio de las protestas ciudadanas y las presiones del Congreso.

El anuncio se produjo después de que las autoridades financieras intervinieran Ueno Bank, una institución digital que enfrentó problemas de solvencia y cuyos servicios quedaron suspendidos, impidiendo que alrededor de 2.9 millones de clientes pudieran disponer de sus depósitos.

La situación generó preocupación entre los ahorradores y desató movilizaciones en la capital paraguaya, donde ciudadanos exigieron respuestas sobre el destino de sus recursos y garantías para recuperar su dinero.

Cuestionamientos por vínculos con la institución financiera

La crisis también alcanzó al ámbito político debido a los antecedentes empresariales de Peña con el grupo que anteriormente controlaba la entidad bancaria.

Legisladores cuestionaron posibles conflictos de interés y el manejo de recursos públicos depositados en la institución. Estos señalamientos aumentaron la presión sobre el mandatario, incluso dentro de su propio partido.

En medio de este escenario, la Cámara de Diputados aprobó iniciar un juicio político en su contra, con 78 votos a favor y ninguno en contra, minutos después de que anunciara su renuncia. El procedimiento todavía requiere la intervención del Senado.

Pedro Alliana figura como sucesor

Con la salida de Peña se abrió el proceso para definir la continuidad del gobierno. El vicepresidente Pedro Alliana es quien corresponde en la línea constitucional de sucesión y deberá asumir el Ejecutivo conforme a los procedimientos establecidos.

Piden proteger el dinero de los ahorradores

En su mensaje de despedida, Peña manifestó que su decisión busca contribuir a la estabilidad nacional y evitar un mayor deterioro de las instituciones.

También expresó su preocupación por las personas afectadas por la crisis financiera y pidió que se establezcan garantías para recuperar los depósitos, así como proteger los recursos públicos comprometidos.

La renuncia representa un episodio de fuerte impacto para Paraguay, que ahora enfrenta el desafío de recuperar la confianza en su sistema financiero y resolver las consecuencias políticas y económicas de la intervención bancaria.

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