Internacional
Cristianos y chiitas viven realidades distintas en Líbano
Las comunidades del sur enfrentan destrucción, desplazamientos y restricciones de acceso en medio del conflicto.

La situación en el sur del Líbano continúa marcada por la presencia militar israelí, daños en comunidades y desplazamientos de población. En esta zona, comunidades cristianas y chiitas han experimentado de manera distinta el conflicto entre Israel y Hezbollah, de acuerdo con reportes recientes desde la región.
Comunidades cristianas permanecen en la zona
Localidades predominantemente cristianas como Rmeich, Ain Ebel y Debl permanecen dentro de la zona controlada militarmente por Israel. Sus habitantes enfrentan restricciones para desplazarse y dependen, en algunos casos, de convoyes escoltados por la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) para recibir alimentos y otros suministros.
Las localidades chiitas han sufrido una mayor destrucción
La región también incluye numerosas comunidades de mayoría chiita, históricamente vinculadas al respaldo a Hezbollah. Reportes de medios internacionales describen localidades con viviendas destruidas y poblaciones desplazadas después de meses de enfrentamientos y operaciones militares.
Israel mantiene presencia militar en el sur
Israel sostiene posiciones militares dentro del territorio libanés y afirma que su presencia busca establecer una zona de seguridad frente a Hezbollah. En septiembre, autoridades israelíes informaron que habían tomado el control operativo de la estratégica cresta de Ali al-Taher, una posición ubicada en el sur del país.
El futuro de la zona genera incertidumbre
La permanencia de fuerzas israelíes y el proceso de retirada previsto para la UNIFIL han generado preocupación entre habitantes y autoridades. La misión de Naciones Unidas tiene previsto concluir su mandato a finales de 2026, mientras continúan las conversaciones sobre seguridad, el despliegue del Ejército libanés y el futuro de las zonas afectadas por el conflicto.