Cultura
Descubren lápidas vinculadas a los Atlantes
Tula de Allende, Hidalgo.- Un importante hallazgo arqueológico realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la antigua ciudad de Tollan Xicocotitlan, hoy Tula, Hidalgo, reveló dos lápidas con relieves, una estructura de élite y diversos vestigios que aportan nuevos datos sobre la organización social y la permanencia de la identidad tolteca durante el siglo XII.
El descubrimiento ocurrió como parte de un salvamento arqueológico derivado de la construcción de una planta de tratamiento de aguas, donde los investigadores localizaron evidencias que amplían el conocimiento sobre la ocupación de las zonas periféricas de la antigua capital tolteca.
Entre los hallazgos más relevantes destaca una lápida esculpida con la figura de un felino, pieza que permitirá reconstruir parte de la decoración original de la Pirámide B, el emblemático edificio donde se encuentran los famosos Atlantes de Tula. Los especialistas consideran que este elemento ofrece información valiosa sobre la iconografía que adornaba el recinto ceremonial.
La segunda lápida representa a Tlahuizcalpantecuhtli, deidad relacionada con Quetzalcóatl y con el planeta Venus. De acuerdo con los arqueólogos, ambas piezas evidencian cómo las comunidades asentadas en la periferia retomaron símbolos del antiguo centro ceremonial para reafirmar su identidad después del periodo de mayor esplendor de Tollan.

Durante las excavaciones también fueron encontrados los restos de seis infantes depositados como ofrenda bajo el piso de una vivienda, además de vasijas, platos, figurillas, punzones de hueso, cuentas de concha, sellos, malacates para hilar y otros objetos fechados entre los años 1100 y 1521 d.C.
Los especialistas identificaron igualmente los restos de un edificio de aproximadamente 40 por 80 metros, considerado una construcción de élite por sus características arquitectónicas y por la presencia de chalchihuites o cuentas de piedra verde, elementos asociados con el poder y el prestigio dentro de la cultura tolteca.
El arqueólogo Luis Gamboa Cabezas explicó que estos descubrimientos permiten comprender de mejor manera cómo los habitantes de las zonas periféricas reutilizaron elementos arquitectónicos e iconográficos para mantener la continuidad cultural y fortalecer su identidad mediante la apropiación de símbolos vinculados al antiguo centro ceremonial.

Como parte del proceso de conservación, las piezas fueron trasladadas a los laboratorios de la Zona Arqueológica de Tula, donde serán sometidas a trabajos de limpieza, registro, restauración y análisis especializado. El protocolo también contempla la preservación de restos de estuco y policromía, así como la protección de las estructuras mediante geotextiles y capas de tierra.
El INAH informó que, en coordinación con autoridades locales, se acordó restringir construcciones de alto impacto en el área del hallazgo para garantizar la conservación del patrimonio arqueológico y facilitar futuras investigaciones.

La institución recordó que la zona cercana al río Tula ha sido escenario de importantes descubrimientos en los últimos años. En 2018 fueron recuperados 23 cráneos con modificaciones dentales y craneales depositados en vasijas junto a un altar, evidencia que confirmó la relevancia ritual del sitio durante distintos periodos prehispánicos.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que este tipo de investigaciones contribuye a ampliar el conocimiento sobre las civilizaciones prehispánicas y fortalece las acciones de preservación del patrimonio cultural de México.

Por su parte, el arqueólogo Carlos Arriaga Mejía subrayó que la actual poligonal de la Zona Arqueológica de Tula representa únicamente una parte de la antigua ciudad, por lo que exhortó a la población a reportar cualquier hallazgo al INAH para garantizar la protección del legado tolteca.
