Internacional
Egipto sufre su peor ola de represión con desapariciones y tortura
Descargas eléctricas en genitales, brutales palizas y violaciones. Son algunas de las torturas firmadas por la Agencia de Seguridad Nacional, el organismo del Ministerio del Interior egipcio que se halla detrás de cientos de desapariciones forzadas y de la feroz represión de la oposición por parte del régimen del ex líder del ejército Abdelfatah al Sisi.
Así lo denuncia un demoledor informe publicado este miércoles por Amnistía Internacional (AI), que exige el fin de la impunidad y el apoyo de algunos países occidentales, entre ellos.
El documento, titulado “Oficialmente no existes: desaparecidos y torturados en nombre de la lucha contra el terrorismo”, alerta del “incremento sin precedentes” de las desapariciones forzadas desde principios de 2015. El rastro de cientos de almas -entre ellos, activistas, manifestantes, estudiantes e incluso menores de edad- se ha desvanecido desde entonces.
Según ONG locales consultadas por AI, entre tres y cuatro personas son detenidas a diario, en la mayoría de los casos, en redadas dirigidas por la Agencia de Seguridad Nacional. Vidas como la de Mazen Mohamed Abdalá, un escolar de 14 años que fue arrestado el pasado septiembre durante una violenta redada contra su vivienda familiar en El Cairo. Según su madre, Mazen fue golpeado, recibió descargas eléctricas en sus genitales y sufrió repetidas violaciones con un palo de madera hasta que los agentes le arrancaron la confesión que buscaba.
A Aser Mohamed, otro de los menores arrestados, le sometieron a descarga eléctricas por todo el cuerpo y fue colgado por las extremidades hasta que reconoció un delito que no había cometido: el ataque a principios de año a un hotel de la cadena española Barceló próximo a las pirámides de Giza.