Columnas de Opinión
¿En qué concepto nos tienen?
Por: Francisco Álvarez Sanen
El mundial de futbol que se jugará en Brasil está a la vuelta de la esquina. En la mayoría de los hogares mexicanos, el tema mundialista es el pan de cada día, y mientras más se acerca la inauguración del magno evento, todas las miradas y debates de todo tipo, se trasladan al país sudamericano. En mi caso particular, el fútbol nunca ha sido un deporte que genere en mí ser pasiones como lo hace el béisbol y los Yankees de Nueva York; pero debo reconocer, que la justa mundialista atrapa mi atención y me dejo llevar por los colores y emociones que generan el paso de la selección mexicana en la justa máxima del fútbol; reconozco, que un evento de tales características y su ciclo de 4 años, tiene los ingredientes perfectos para captar la atención de toda una nación, sobre todo, cuando a la selección le toca jugar y ni se diga, si alcanza el cuarto partido. Muy independiente de los pocos resultados favorables que se esperan, y los malos augurios que hay alrededor del equipo mexicano, sobre todo con las lesiones, el pueblo mexicano se va a volcar en apoyar a su selección de fútbol, sin importar el momento político y social de México, o si se sabe de antemano que los resultados que se obtengan no aportan en nada al desarrollo o progreso del pueblo mexicano, sino solo a un puñado de beneficiados, encabezados por las televisoras y las grandes marcas que ahí se promocionan. No tengo nada en contra de este gran evento, como mencioné al principio, el entretenimiento y los ingredientes que lo acompañan, son irresistibles para pasar un buen rato con la familia y amigos en un ambiente sano y de convivencia, sobre todo cuando se busca hacer a un lado preocupaciones económicas que en estos momentos atacan a una buena parte de las familias mexicanas. Es normal que el pueblo busque una válvula de escape para su vapuleada realidad, y hasta en cierto grado, es sano para liberar tensiones y descansar un poco de los achaques de la vida diaria, pero lo que no se vale, es que un puñado de astutos aproveche esta distracción nacional para darle la estocada final al patrimonio nacional.
Como todo parece indicar, los que se encargaron de proponer y aprobar las reformas constitucionales al artículo 25, 27 y 28 constitucional para la apertura del sector energético –PRI, PAN y una sospechosa displicencia del PRD- vieron en el mundial de fútbol la oportunidad perfecta para redondear sus planes privatizadores y la enajenación de nuestro principal recurso y generador del 40 por ciento del presupuesto nacional; con mucho cinismo, se presento a la opinión pública el calendario del periodo extraordinario de sesiones que se dedicará a aprobar la ley secundaria que presentó Peña Nieto al legislativo. La discusión y supuesto análisis de estas leyes secundarias, es un mero formalismo para simular el debate y el encuentro de ideas de las que hacen alarde las dos cámaras legislativas: el servilismo, el oportunismo y la total sumisión de los poderes en México, encontraron su hora nona con el pase atropellado de México al mundial y su calendario de partidos. Para los que aún dudan de esta aseveración, les comparto las fechas y les dejo a su criterio la conclusión que de ahí obtengan:
De acuerdo con el calendario, se estableció que el primer dictamen para que se expida la Ley de Hidrocarburos, reformas a la Ley de Inversión Extranjera, Ley Minera y Ley de Asociaciones Públicas y Privadas, se discuta entre el 6 y 7 de junio. El segundo dictamen, para expedir la Ley de Industria Eléctrica; la Ley de Energía Geotérmica y reformas a la Ley de Aguas nacionales, se aborde el 9 de junio; tercer dictamen, Ley de la Comisión Federal de Electricidad, reformas a la Ley de Entidades Paraestatales, de Adquisiciones y Arrendamientos y Servicios Relacionados al sector Público se discutan entre el 11 y 12 de junio, día de la inauguración del mundial. Para el cuarto dictamen expide la Ley de Órganos Reguladores en Materia Energética; y se reforma la Ley Orgánica de la Administración Pública; así como la que expide la Ley de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente en el Sector
Hidrocarburos, se analiza entre el 16 y 17 de junio, este último, fecha del encuentro entre México y Brasil.
Esta notable casualidad se reafirma con lo dicho por el actual presidente de la comisión de energía de la cámara de senadores, el priista David Penchyna, al asegurar que “el mundial es un evento intrascendente, es más trascendente la vida de la república”, y también por la displicencia burda y cínica de los que con su sumisión y nula capacidad de defender los intereses de la nación, se hacen de la vista gorda ante semejante acto de burla al pueblo mexicano. Son obvias las intenciones de este empalme, como dijo Jesús Reyes Heroles, “la forma es fondo”, y en nuestra singular política nacional, pocas cosas son casualidad, pero no deja de llenar de indignación, la manera en como desprecian la inteligencia del mexicano y su apego a eventos deportivos de esta trascendencia. Coincido en que los grandes temas nacionales, no pueden ser pospuestos por un evento deportivo, pero en estos casos y dada la relevancia del tema, como es el petróleo y nuestro sector energético, un gobierno responsable y democrático, lo primero que tendría que hacer es convocar a un debate nacional, que involucre a todas las fuerzas políticas y la amplia gama de opiniones y aportaciones que el sector académico y universitario pueden brindar; aprovecharse del mundial de fútbol, solo viene a confirmar lo que se ha denunciado durante un año y medio: la reforma energética es el robo de todos los tiempos, comparado con la entrega del territorio nacional por parte de Santa Anna.
Nada se puede hacer para cambiar la inclinación del mexicano por estos grandes eventos de entretenimiento, y sería un grave error criticar y denostar esta condición, como lo he dicho, yo también me dejo llevar por la oportunidad de ver un nivel de fútbol distinto y la calidad deportiva que este genera, pero el estar consciente que la cúpula política de nuestro país nos tiene en un concepto de “enajenados” y “valemadristas”, es un aliciente para redoblar esfuerzos ante la inminente aprobación de la legislación secundaria y los detalles del gran negocio que para un puñado dejará. La consulta popular sobre la reforma energética, es una oportunidad muy valiosa que se nos presenta a todos los mexicanos para ser tomados en cuenta; tal vez pequemos de ingenuos al creer que van a respetar la voluntad popular, en caso de que se lleve a cabo el 07 de junio del 2015 como se tiene planteado, pero sería peor no aprovechar todos los recursos e instrumentos que se tienen a la mano, para evidenciar el trasfondo de la república simulada en la que vivimos. Soy de los que creen que un movimiento de masas puede cimbrar al monolito que se apoderó del poder en México desde hace muchos años, y para eso necesitamos recorrer todo el país, hasta su último rincón, invitando a la gente a que se una a la petición para una consulta popular sobre la reforma energética, para que no se diga en un futuro, cuando el hartazgo y la rabia estallen y ya no se pueda controlar, que no se hizo hasta lo último por la vía pacífica y electoral para detener a una mafia política insaciable y dispuesta a todo. Como siempre, está en nuestras manos.