Por: AGENCIA / SHD
Cuando se piensa en yoga, es fácil imaginar una clase tranquila, respiración profunda y esa sensación de calma que se queda en el cuerpo después de la última postura. Tal vez hayas ido algún día a clase y, al salir, todo se sintiera distinto: el cuerpo más ligero, la mente más clara y una sensación de equilibrio difícil de explicar.
Se sabe que el yoga es bueno para la salud, pero ¿alguna vez te ha picado la curiosidad por entender por qué? Más allá de la relajación del momento, esta práctica milenaria tiene efectos profundos y medibles en el bienestar físico y mental. Desde reducir el estrés y aumentar la flexibilidad hasta mejorar la concentración e incluso darle un extra de luz a la piel, el yoga es mucho más que una serie de posturas.
Aunque es una forma de ejercicio (y a veces un buen desafío), el yoga también tiene el poder de relajar y calmar tanto el cuerpo como la mente. De hecho, un estudio demostró que con solo una hora de yoga a la semana durante diez semanas, los participantes experimentaron una mejora significativa en sus niveles de estrés, ansiedad y calidad de vida. Todo esto con una sola sesión a la semana, un pequeño cambio con un gran impacto
Un estudio demostró que el yoga, combinado con la meditación, puede aumentar la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño. Básicamente, es la que le dice al cuerpo que es hora de descansar.
Pero la melatonina no solo influye en el sueño, también tiene un papel importante en el intestino, la tiroides, los pulmones, los riñones y, por supuesto, en la piel, donde actúa como un potente antioxidante y reparador. Por eso es habitual encontrarla tanto en suplementos para dormir como en productos de skincare.
Cada vez hay más evidencias de que el yoga puede ser un gran aliado para el bienestar cardiovascular. Uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades del corazón es el estrés, y como ya hemos visto, el yoga es una herramienta eficaz para reducirlo.
Muchos de los beneficios del yoga se notan casi al instante, ya sea después de una clase o tras unas pocas semanas de práctica en casa. Pero si lo que buscas es reducir el estrés y mejorar tu bienestar a largo plazo, la clave está en la constancia.