Por: AGENCIA / SHD
El Árbol del Tule, un imponente ahuehuete ubicado en el municipio de Santa María del Tule, Oaxaca, es considerado uno de los árboles más emblemáticos de México y del mundo, al ostentar el récord del tronco más ancho del planeta. Su presencia majestuosa lo ha convertido en un símbolo natural, histórico y cultural de gran relevancia.
De acuerdo con especialistas, este árbol milenario tiene una antigüedad estimada de entre 1,400 y 2,000 años, lo que significa que ha sido testigo del paso de diversas civilizaciones, desde los pueblos prehispánicos hasta la actualidad. Su longevidad refleja la fortaleza de esta especie nativa de México.
El ahuehuete, cuyo nombre proviene del náhuatl y significa “viejo del agua”, ha sido especialmente significativo para la cultura zapoteca, que lo considera un árbol sagrado y un elemento fundamental de su identidad comunitaria y cosmovisión ancestral.
Además de su valor histórico, el Árbol del Tule es uno de los principales atractivos turísticos de Oaxaca, recibiendo cada año a miles de visitantes nacionales y extranjeros que acuden a admirar su tamaño, su forma y la mística que lo rodea.
Uno de los aspectos más llamativos de este coloso natural es su tronco, en el cual muchas personas aseguran distinguir figuras de animales y rostros humanos formados de manera natural por la corteza, lo que ha despertado la imaginación popular y el interés de visitantes de todas las edades.
Guías locales suelen señalar siluetas que, según la percepción de cada observador, parecen elefantes, leones, cocodrilos u otras figuras, convirtiendo el recorrido alrededor del árbol en una experiencia interactiva y casi artística.
Hoy en día, el Árbol del Tule no solo representa un patrimonio natural invaluable, sino también un recordatorio de la importancia de preservar los recursos ambientales y culturales que dan identidad a México y enriquecen su historia viva.