Por: CARLOS RAFAEL COUTIÑO CAMACHO
Cuando nos salimos de la información y se analiza cada caso, desde una perspectiva de geopolítica, el tema Venezuela, va más allá, por ejemplo el legislador Monreal, lo plantea muy bien cuando explica que no es un asunto que tenga que ver con el petróleo, sino es compleja la situación del señor Maduro.
De ser narcotráfico, entonces se empezaría por el propio país para limpiarlo, tampoco es el petróleo, pues este, al final de cuentas solo es la cara que se muestra, aunque no se puede negar que es parte de un punto importante para atender temas no de combustible, sino de un uso distinto y feroz.
Lo visto en Venezuela en este enero de 2026, claro que es una advertencia clara para América Latina y, en particular, para México, porque esto se llama control estratégico, por eso nuestro país es parte de ello, no porque se le considere un enemigo, sino por su situación geográfica.
El Pentágono actúa cuando identifica una amenaza directa a su seguridad. No discute narrativas, ni respeta discursos de soberanía. Opera con mapas de riesgo, por eso Venezuela cruzó una línea peligrosa al permitir que China controlara minerales críticos, Irán instalara capacidad industrial militar y Rusia operara inteligencia y defensa aérea en un mismo territorio.
Ese es el verdadero problema, Venezuela quiso ser el héroe con su territorio para derrocar a los Estados Unidos, pero la inteligencia militar fue más y por mucho, más poderoso que todo el no imperialismo de América y de otras partes del mundo.
De acuerdo a versiones periodísticas de Estados Unidos, los narcos si hablaron del gobierno de Felipe Calderón, que fue en ese momento cuando el “Chapo”, en particular, ayudó a los narcos de Venezuela a crecer para el trasiego de droga a Norteamérica.
Pero hay más, hay que visitar la hemeroteca en Chiapas, y por qué no, Google, buscar como el narco se ha apoderado de la Sierra de Chiapas, por los minerales, como las empresas de Canadá también, y eso se debe a que Chiapas aunque también el país posee zonas mineras estratégicas con litio, tierras raras, cobre y otros insumos indispensables para la industria tecnológica y militar del siglo XXI.
No es un juego, Donald Trump, hará lo que sea para la defensa de su territorio, pero el que manda es el Pentágono, que quede claro, el presidente solo es la figura, por eso cuando dice vamos a entrar a México por tierra, es porque ya están aquí, no van anunciar algo para poner en alerta a los que ellos califican como enemigos.
Hay que dejar en claro, que somos la frontera con ellos, no se puede permitir que el invasor sean los asiáticos o del Medio Oriente, porque entonces, la guerra sería declarada de manera inmediata, en contra de una población que nada tiene que ver con temas internacionales.
No se equivoca Ricardo Monreal Ávila, al hacer un análisis claro sobre ello, de cual tomaremos un extracto más adelante; lo cierto es que los minerales que alimentan misiles, drones o sistemas de guerra electrónica salen de territorios vecinos, el margen de tolerancia se evapora. La presión llega primero en forma diplomática y económica. Si no hay corrección, llega entonces como lo ocurrido en Venezuela.
Reitero una vez más, el ajedrez internacional dice que esto no es broma, es un tema serio, la geopolítica real no avisa. Y cuando se activa, siempre cobra factura, quiero cerrar diciendo que los golpes de Estado y los dictadores apoyados instalaron o respaldaron regímenes autoritarios que cometieron graves violaciones a los derechos humanos.
En primer lugar, tener conciencia de que, desde la guerra de 1846-1848, México se encuentra en riesgo real de una ocupación mayor por parte de EE. UU.
En segundo término, redoblar con ese país la colaboración en materia de seguridad y comercio, para llegar a la renegociación de este año del T-MEC sin la presión contaminante del tema de los cárteles de la droga y sin perder soberanía territorial, política y jurídica.
En tercer lugar, emprender un cabildeo intenso en el Capitolio, en medios de comunicación estadounidenses y en foros académicos y de opinión pública sobre el esfuerzo sin precedente -en términos de vidas y de costo presupuestal- que realiza el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum en materia de seguridad y combate a los cárteles de la droga.