Por: AGENCIA / SHD
Una de las golosinas más conocidas y adictivas del mundo que no puede faltar en el bolsillo o la cartera tiene su día mundial, para celebrar a lo grande. El 13 de enero se celebra el Día Mundial del Chicle.
Una de las mejores sensaciones que pueda existir es abrir un envoltorio y mascar un delicioso chicle sin parar. Existe una gran variedad de tamaños, colores y sabores.
Algunos de los beneficios del chicle son los siguientes:
Ayuda a mejorar la concentración.
Limpiar los dientes.
Ayuda a vocalizar, hablar y respirar mejor.
Disminuye el estrés.
Aumenta la saciedad.
Esta golosina se patentó el 28 de diciembre de 1869, gracias a William Semple.
El chicle es también conocido como goma de mascar y, aunque no lo creas, la goma de mascar no es chicle. El chicle está constituido de una goma base fabricada con un polímero neutro denominado acetato polivinílico.
Algunas gomas de mascar están conformadas por más de la mitad de su peso en azúcar o glucosa, así como ablandadores, colorantes, saborizantes, humectantes o edulcorantes.
Tradicionalmente la materia prima se extraía de la savia de un árbol tropical llamado chiclero.
El nombre de chicle proviene de la palabra náhuatl tzictli. Desde la época precolombina se usó para nombrar a este polímero que se obtiene de la savia del Manilkara zapota, originario de la región mesoamericana.