Por: CARLOS RAFAEL COUTIÑO CAMACHO
En Chiapas, hablar de incendios forestales siempre ha sido sinónimo de preocupación, pérdidas ambientales y cuestionamientos al gobierno en turno, durante años, la quema agrícola sin control y la falta de vigilancia provocaron daños severos, no solo a la tierra y medio ambiente, también a la salud, pues produjo conjuntivitis.
La quema bajo so pretexto de agricultura, incluso personas perdían la vida, sin embargo, en el escenario actual, el tema comienza a tomar un rumbo distinto, marcado por una estrategia que privilegia la prevención y la coordinación institucional y recuerdo a la perfección el llamado del mandatario chiapaneco a 3 funcionarios en particular, el de Protección Civil, Medio Ambiente y de Finanzas.
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha colocado el combate a los incendios como una prioridad de gobierno, antes los incendios ya estaban desde diciembre, el humo era un problema incluso para Tuxtla Gutiérrez, ahora que estamos a mediados de enero, la reducción significativa en el número de quemas, particularmente en comparación con años anteriores, es totalmente increíble.
La clave ha estado en una combinación de acciones, por un lado, la aplicación estricta de la ley contra quemas ilegales; por otro, el fortalecimiento de campañas de concientización dirigidas a productores, ejidatarios y autoridades locales. A ello se suma la coordinación entre Protección Civil, Medio Ambiente, fuerzas de seguridad y ayuntamientos, que ha permitido una respuesta más rápida y focalizada.
Porque hay que decirlo, la gente no entiende y sigue pensando que es la única y mejor forma de atender el tema de la zona de cultivo, incluso hay quienes lo hacen, para así poder tener leña y en otros casos, vender sus terrenos para temas de vivienda.
Este esfuerzo no solo reduce hectáreas dañadas; también envía una señal política relevante. En un estado donde el cuidado ambiental suele quedar relegado frente a otras urgencias, la actual administración ha decidido asumir el costo de aplicar medidas firmes, incluso cuando estas generan resistencia en algunos sectores. Los resultados positivos comienzan a justificar esa decisión.
Aún quedan retos importantes, sobre todo ante el cambio climático y las altas temperaturas. No obstante, la reducción de quemas demuestra que, cuando hay voluntad política y estrategia, sí es posible cambiar una historia que parecía repetirse cada año.