Por: AGENCIA / SHD
La insulina es una preocupación constante para las personas con diabetes. Sin embargo, la medicina escribe un nuevo capítulo con un paciente de 42 años en Suecia que recibió un trasplante de células modificadas para producir esta hormona que regula los niveles de azúcar en la sangre.
Este enfoque utiliza la edición genética para engañar a las defensas y evitar el rechazo de por vida. Al hacer las células invisibles, surge una alternativa nueva para producir insulina de forma natural.
Los científicos tomaron islotes pancreáticos (células endocrinas) de un donante y aplicaron tecnología CRISPR para un cambio extremo. Inyectaron las células modificadas en el músculo del antebrazo del paciente, un lugar accesible y seguro. Este procedimiento representa una ruta distinta para que el organismo recupere su función propia.
Estos son los resultados clave que registra el estudio:
• Edición CRISPR: Se eliminaron genes específicos para suprimir el rechazo por parte de las células T.
• Escudo biológico: Se insertó un gen protector que evita el ataque de la inmunidad innata del paciente.
• Implante sencillo: El material se aplicó mediante pinchazos en el brazo, permitiendo una alta médica rápida.
• Origen adulto: Se utilizaron islotes de un donante humano, no células madre experimentales en esta fase.
La gran incógnita era si las células sobrevivirían en un entorno hostil sin fármacos especiales. Tras doce semanas, las células editadas esquivaron los ataques mientras que las normales fueron eliminadas.
Aunque la dosis fue baja por seguridad, las nuevas células respondieron a los estímulos de la comida. Las pruebas detectaron péptido C, demostrando que el injerto estaba vivo y trabajando con éxito.
Este estudio fue una prueba de concepto para verificar que la tecnología es viable en seres humanos. La dosis trasplantada fue pequeña, por lo que el siguiente paso es escalar la cantidad de células.
Al ser un procedimiento mínimamente invasivo en el brazo, se plantea la posibilidad de realizar aplicaciones repetidas. Esto permitiría alcanzar el nivel óptimo que cada paciente requiere para su control.