Por: AGENCIA / SHD
La diabetes gestacional es una condición metabólica que aparece por primera vez durante el embarazo, cuando el cuerpo de la mujer no logra utilizar de forma adecuada la insulina.
Esto provoca niveles elevados de glucosa en la sangre que, aunque muchas veces no generan síntomas evidentes en la madre, sí pueden tener consecuencias importantes para el bebé, tanto al momento del nacimiento como a largo plazo, si no se detecta y controla oportunamente.
De acuerdo con la American Diabetes Association (ADA), este tipo de diabetes afecta aproximadamente a entre el cinco y el 10 por ciento de los embarazos y suele diagnosticarse durante el segundo o tercer trimestre, cuando el cuerpo experimenta mayores cambios hormonales que interfieren con la acción de la insulina.
Un punto clave para entender cómo afecta al bebé es que la insulina materna no atraviesa la placenta, pero la glucosa sí lo hace. Esto significa que, si la madre tiene niveles elevados de azúcar, el bebé también los recibe.
Ante este exceso de glucosa, el páncreas del feto responde produciendo más insulina, lo que favorece que la energía extra se almacene en forma de grasa.
Este proceso puede alterar el crecimiento del bebé y su metabolismo incluso antes de nacer. La ADA explica que, aunque la diabetes gestacional suele aparecer cuando el desarrollo básico de los órganos ya ocurrió, sí puede influir en el tamaño, la maduración y la adaptación del recién nacido al nacer.
Aunque la diabetes gestacional se diagnostica generalmente después del primer trimestre, cuando el bebé ya ha completado la formación principal de órganos, un control inadecuado de la glucosa puede generar complicaciones durante el embarazo.
Según la hoja informativa de MotherToBaby, publicada por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NCBI), los embarazos con diabetes gestacional mal controlada presentan mayor riesgo de:
• Preeclampsia
• Polihidramnios
• Parto antes de tiempo
• Muerte fetal intrauterina, especialmente en casos donde la hiperglucemia no se controla adecuadamente.
Los especialistas señalan que la frecuencia y gravedad de estas complicaciones están directamente relacionadas con el nivel de glucosa en sangre y con la falta de seguimiento médico, más que con el simple diagnóstico de diabetes gestacional.