Por: AGENCIA / SHD
Ubicada en el corazón de Centroamérica, Nicaragua es conocida como la “tierra de lagos y volcanes”, un sobrenombre que describe con precisión su geografía marcada por imponentes colosos, extensos cuerpos de agua y costas que se abren tanto al océano Pacífico como al mar Caribe. Su historia y cultura reflejan una profunda mezcla de tradiciones indígenas y herencia colonial.
El país cuenta con más de 40 volcanes, varios de ellos activos, que forman parte esencial de su identidad natural y atractivo turístico. Estas formaciones no solo moldean el paisaje, sino que también influyen en la vida cotidiana y en la fertilidad de sus tierras.
Entre sus tesoros naturales sobresale el Lago Cocibolca, considerado el lago más grande de Centroamérica, una vasta extensión de agua dulce que alberga una biodiversidad única y es clave para el desarrollo económico y ambiental del país.
En el ámbito histórico y cultural, ciudades como Granada y León resaltan por su arquitectura colonial y su legado cultural. Granada es reconocida como una de las ciudades coloniales más antiguas del continente americano, mientras que León ha sido cuna de importantes movimientos culturales e intelectuales.
Las costas nicaragüenses también tienen un papel relevante en la conservación ambiental, ya que son zonas estratégicas de anidación de tortugas marinas, lo que refuerza la importancia ecológica del país a nivel regional.
Gracias a su combinación de volcanes, lagos, selvas, playas y ciudades históricas, Nicaragua se posiciona como uno de los países con mayor biodiversidad de Centroamérica, consolidándose como un destino que integra naturaleza, cultura e historia en un mismo territorio.