Por: AGENCIA / SHD
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ratificó que en 2026 entrará en operación el Fondo de Pensiones para el Bienestar como un mecanismo de apoyo económico destinado a complementar las jubilaciones de quienes se retiren bajo el esquema de cuentas individuales.
La decisión responde a una problemática ampliamente señalada por especialistas en materia laboral y financiera: las pensiones calculadas bajo la Ley 97 del IMSS y el régimen similar del ISSSTE suelen ser considerablemente más bajas que el último salario percibido por el trabajador en activo.
Durante años, diversos análisis advirtieron que la tasa de reemplazo —es decir, el porcentaje del sueldo que se recibe al momento de jubilarse— podía resultar insuficiente para mantener el nivel de vida previo al retiro, generando incertidumbre entre millones de trabajadores.
Ante este panorama, el Gobierno de México impulsó la creación de este fondo con el propósito de reducir la brecha entre el salario final y el monto de la pensión, ofreciendo un complemento que permita mayor estabilidad económica en la etapa de retiro.
El esquema está dirigido principalmente a quienes cotizan bajo el sistema de cuentas individuales, tanto en el IMSS como en el ISSSTE, sectores que han experimentado los efectos de la transición del antiguo sistema solidario al modelo administrado por afores.
Con esta medida, la administración federal busca fortalecer la política social enfocada en el bienestar de las personas adultas mayores, garantizando que el derecho a una pensión digna sea una realidad más equitativa para las y los trabajadores mexicanos.