Por: AGENCIA / SHD
El Tren Maya se ha consolidado como uno de los proyectos ferroviarios más ambiciosos de México, concebido para detonar el turismo y fortalecer el desarrollo económico del sureste del país mediante una red de transporte moderna y estratégica.
Este sistema conecta importantes zonas arqueológicas mayas, ciudades coloniales, playas del Caribe y comunidades locales, integrando infraestructura contemporánea con regiones de alto valor histórico, cultural y natural en estados como Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Entre sus principales características destaca la conexión con múltiples zonas arqueológicas de gran relevancia dentro del mundo maya, facilitando el acceso a sitios emblemáticos y promoviendo el turismo cultural tanto nacional como internacional.
El proyecto también contempla acciones de reforestación y programas ambientales asociados, con el objetivo de mitigar impactos y contribuir a la conservación de ecosistemas en la región.
Asimismo, incluye estaciones modernas ubicadas en puntos turísticos estratégicos, diseñadas para ofrecer servicios integrales a visitantes y habitantes, fortaleciendo la movilidad y la conectividad regional.
En el ámbito económico, el Tren Maya busca generar miles de empleos directos e indirectos, desde la etapa de construcción hasta la operación y el impulso de actividades productivas vinculadas al turismo y al comercio.
Considerado uno de los proyectos de infraestructura más grandes del sureste mexicano en décadas, el Tren Maya representa una obra que integra historia ancestral y desarrollo contemporáneo en el corazón del mundo maya, con la meta de transformar la dinámica social y económica de la región.