Por: AGENCIA / SHD
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que la ofensiva militar contra Irán “aún no ha terminado” y reafirmó que el objetivo de las operaciones conjuntas con Estados Unidos es debilitar al régimen de los ayatolás hasta el punto de que sea el propio pueblo iraní quien ponga fin a su gobierno.
“Nuestra aspiración es llevar al pueblo iraní a romper el yugo de la tiranía; en última instancia, depende de ellos. Pero no cabe duda de que, con las acciones llevadas a cabo hasta ahora, les estamos quebrando los huesos, y aún no hemos terminado”, declaró Netanyahu durante una visita al Grupo de Trabajo Nacional de Salud, junto al ministro de Sanidad, Haim Katz.
El mandatario también afirmó que Israel “ya está logrando un cambio serio en su estatus” en la región, en un momento en que la ofensiva sigue generando consecuencias militares, diplomáticas y económicas a escala global.
Las declaraciones de Netanyahu llegan en medio de señales contradictorias sobre el futuro del conflicto. El presidente estadounidense Donald Trump sugirió el lunes que la guerra podría estar cerca de su fin, al afirmar que la considera “muy completa, prácticamente terminada”, lo que provocó una fuerte caída en los precios del petróleo —de alrededor del ocho por ciento— y un repunte en los mercados bursátiles de Europa, Asia y Wall Street. Sin embargo, Netanyahu no ofreció señal alguna de una desescalada inminente.