Por: CARLOS RAFAEL COUTIÑO CAMACHO
Hace unos días, el gobernador Eduardo Ramírez, atendió a los grupos que todo mundo ve, pero que nadie se preocupa por ellos, me refiero a los boleros, meseros, músicos, choferes, en fin, a todos quienes trabajan por su cuenta pero que no es garantía de un desarrollo económico.
Ante esa situación, el mandatario demostró una vez más, que para ser gobernador, se necesita tener sensibilidad y desde luego un amor, como el dice, a Chiapas; por eso mismo aportó recursos para que sean incorporados el IMSS.
El gobernador Eduardo Ramírez, ha comenzado a delinear una ruta distinta: una donde la salud no es privilegio, sino un derecho tangible para los sectores más desprotegidos, donde incluso fue reconocido por el mismo Zoé Robledo Aburto, quien también se le ve contento en Chiapas.
La reciente estrategia enfocada en brindar atención médica a trabajadores como lustradores de calzado, pescadores, meseros y otros oficios informales, no solo atiende una deuda social, sino que revela sensibilidad política; estos grupos, que sostienen buena parte de la economía cotidiana, suelen carecer de seguridad social, enfrentando la enfermedad con incertidumbre y abandono institucional.
Hay que preguntar o mejor aún, ser nosotros meseros, lustradores de calzado, músicos, para entender cómo se ganan el dinero, es estar horas, y que no haya un solo ingreso, puede tener suerte y ganar hasta 500 pesos al día, pero no es diario, luego entonces, hay que reconocer el trabajo del gobierno.
Ramírez Aguilar, en su alocución, plasmó que esta acción se debió también al trabajo atinado de Albania González Pólito, actual secretaria de Movilidad y Transporte; eso también muestra que, el gobernador no se equivocó en la toma de decisiones para atender este sector.
El dúo que se ha formado de relación humanista entre el ejecutivo y su funcionaria, está por demás claro que, la visión es hacia lo más olvidado, gracias a ese entendimiento, hoy muchos, incluyendo a periodistas independientes a futuro, tendrán un beneficio como estar en el IMSS.
Insisto, el enfoque del gobierno estatal no es menor, al acercar servicios de salud a estos sectores, se rompe una inercia de exclusión que por años normalizó la desigualdad. Más allá de consultas o brigadas médicas, el mensaje es claro: nadie debe quedar fuera del sistema por su condición laboral.