Por: JESÚS VÁZQUEZ
Desde las primeras horas de la mañana, Palenque comienza a llenarse de vida con la llegada de visitantes provenientes de Veracruz, Campeche y Tabasco, quienes arriban con entusiasmo para descubrir la riqueza natural, cultural y humana que distingue a este destino. Entre sonrisas, recorridos y asombro, los turistas se integran poco a poco al ritmo cálido de la ciudad.
A lo largo del día, las calles, espacios turísticos y comercios reflejan ese encuentro entre quienes llegan y quienes reciben, creando un ambiente de convivencia y orgullo por lo propio. La hospitalidad de la gente de Palenque se convierte en parte esencial de la experiencia, haciendo que cada visitante se sienta bienvenido.