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Ser chiapaneco es un orgullo y enseñar también

A sus 34 años y dedicado al oficio de chofer, Juan Jesús Pérez Vázquez encontró en la alfabetización una oportunidad para servir a su comunidad de Zinacantán y contribuir al bienestar de otras personas.

“Ser chiapaneco es un orgullo para mí. Formar parte de ‘Chiapas Puede’ lo es aún más: es poner un granito de arena aquí, en Zinacantán, y compartir lo que yo he aprendido. Ahora ellos y ellas también pudieron aprender”, expresó con entusiasmo.

Juan respondió al llamado del gobernador Eduardo Ramírez y se incorporó al grupo de maestras y maestros alfabetizadores que hacen posible el programa ‘Chiapas Puede’. Gracias a su dedicación y compromiso, 14 personas de su comunidad aprendieron a leer y escribir.

Para Juan, enseñar significó mucho más que compartir conocimientos. También representó una oportunidad para aprender de sus educandos, convivir con ellos y demostrar que nunca es tarde para adquirir nuevos conocimientos.

Guiado por su vocación de servicio, buscó la manera de combinar sus actividades como chofer con las clases. Incluso acudió a los domicilios de quienes no podían trasladarse al círculo de estudio, con el propósito de evitar que faltaran a sus sesiones.

“Mi meta siempre fue que aprendieran. Muchas veces me tocó ir a sus casas porque no podían venir, o ajustar mis tiempos, pero se trataba de que aprendieran y yo no quería que perdieran ese día de clases”, relató.

Destacó que cada persona avanzó a su propio ritmo, pero el esfuerzo colectivo permitió que el grupo mejorara de manera constante.

“Ya vimos que sí se puede, porque ellas y ellos ya aprendieron”, afirmó con orgullo.

Como parte de una política pública humanista, la Secretaría de Educación, encabezada por Roger Mandujano, mantiene acciones para acercar la educación a distintos sectores de la población y ampliar las oportunidades de mujeres y hombres en todo Chiapas.

Para Juan, cada avance de sus educandos representa una muestra de que el aprendizaje puede transformar vidas.

“En este círculo de estudio todos compartimos conocimientos; fuimos aprendiendo con la convivencia. Yo aprendí mucho de cada uno de mis educandos. Mientras sepan agarrar un lápiz, leer un libro y reconocer una palabra, eso es una muestra de que sí se puede”, concluyó.

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