Nacional

Sheinbaum respalda abstención de México ante la OEA

La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó este jueves la decisión de la delegación mexicana ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) de abstenerse en la votación relacionada con la situación política de Nicaragua y las declaraciones del presidente Daniel Ortega sobre la eliminación de las elecciones en ese país.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la postura de México responde a los principios establecidos en la Constitución en materia de política exterior, particularmente los relacionados con la autodeterminación de los pueblos, la soberanía y la no intervención.

Sheinbaum señaló que la decisión adoptada por el representante mexicano ante el organismo internacional no significa respaldar al gobierno de Daniel Ortega, sino mantener la posición histórica de México de respetar la soberanía de las naciones y evitar intervenir en sus asuntos internos.

La presidenta recordó que México mantiene una postura a favor de la democracia, pero sostuvo que corresponde a cada pueblo determinar la manera en que se organiza políticamente.

El debate surgió después de que Daniel Ortega anunciara que en Nicaragua no volverían a realizarse elecciones, en un contexto marcado por reformas constitucionales y cuestionamientos internacionales sobre la concentración del poder político en el país centroamericano.

La situación generó preocupación dentro de la región y llevó a la OEA a analizar la posibilidad de convocar a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores para abordar el escenario político nicaragüense.

Ante estos acontecimientos, la abstención de México generó cuestionamientos, debido a que otros gobiernos del continente han expresado una postura crítica frente a las declaraciones de Ortega y las modificaciones institucionales impulsadas por su gobierno.

Sheinbaum, sin embargo, defendió la actuación de la representación mexicana y reiteró que la política exterior debe conducirse conforme a los principios constitucionales. La mandataria insistió en que una cosa es la posición de México respecto a la democracia y otra intervenir directamente en las decisiones internas de otro país.

La postura vuelve a colocar en el centro del debate la política exterior mexicana y el equilibrio entre la defensa de los principios democráticos y el respeto a la soberanía y autodeterminación de los Estados.

La presidenta también ha señalado anteriormente que en México las elecciones, la democracia y la revocación de mandato forman parte de su sistema político, al tiempo que ha sostenido que cada nación tiene derecho a decidir su propia forma de organización.

Salir de la versión móvil