Arte y Cultura
Fuerte de San Diego, baluarte de la cultura
Con más de 120 mil visitantes al año, el Museo del Fuerte de San Diego, que ha sufrido restauraciones, es considerada la fortificación más importante del país, cuyas instalaciones, construidas en el siglo XVIII están llenas de historia y además de ser un baluarte militar se ha convertido en un espacio cultural.
En entrevista con Notimex, el director del Museo del Fuerte de San Diego, Víctor Hugo Jasso, dijo que durante las vacaciones de verano la afluencia al fuerte se incrementa, pero cambia el tipo de visitantes que arriban diariamente al museo.
Señaló que diariamente, los alumnos de por lo menos 10 escuelas visitan el recinto diariamente en periodo no vacacional, cuando grupos de niños de primaria, secundaria y preparatoria y profesional recorren las 12 salas donde se expone la historia y el comercio de Acapulco.
Indicó que turistas de Michoacán, Distrito Federal, Puebla y Estado de México son los que arriban a visitar las instalaciones y conocer la cultura de Acapulco y comercial, en tanto que el turismo extranjero, como de Estados Unidos y Canadá, también visita el museo pero con un porcentaje menor.
En el interior de las salas, provistas de aire acondicionado, los visitantes podrán encontrar la riqueza generada en la ruta comercial de la Nao de China, que unía Asía con Europa a través de la Nueva España.
La carroza real, la historia de los primeros pobladores, petrograbados, armas defensivas españolas, cerámicas, la exploración de las rutas comerciales, el galeón de Manila, atuendos, y la historia de la vida religiosa que trajeron los españoles es lo que se podrá encontrar en los 12 salones.
Jasso explicó que la construcción de la Fortaleza del Fuerte de San Diego, formó parte de la política de la Corona Española para crear una estructura de defensa a lo largo de su travesía por el litoral del Océano Pacífico.
Durante el recorrido, los visitantes también pueden conocer un poco de la historia del museo, donde sus grandes muros de piedra fueron construidos entre 1615 y 1617 en forma de un pentágono , para proteger la mercancía que llegaba a través de los galeones que arribaban al puerto al final de su viaje por Manila.
Señaló que los más de 120 mil visitantes al año al museo, por ser un destino turístico de sol y playa y no es un destino cultural, es muy significativo su afluencia.
Mencionó que el museo se ha convertido en un escenario magnífico para presentar exposiciones antropológicas, escenográficas, artísticas y para dar a conocer la cultura que se ve cotidianamente y no se le da un valor.
Reveló que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha estado pendiente del mantenimiento y del resguardo del Fuerte de San Diego, y se está promoviendo como patrimonio cultural de la Unesco.
“El Fuerte de San Diego ha sido adoptado como el espacio de los eventos culturales en Acapulco …tiene un encanto de ser el monumento histórico que da identidad a los acapulqueños y se ha generado un posicionamiento del lugar que es de los acapulqueños. Es un museo y un baluarte militar que tiene dos vertientes, sin embargo, es uno de los pocos espacios que hay en Acapulco para manifestar las actividades culturales”, apuntó.
Explicó que el INAH ha permitido que se muestren las diferentes facetas del ser humano y en el sitio se han llevado a cabo eventos de carácter paleontológicos, arqueológicos, históricos y escenográficos.
“El Fuerte se ha vuelto un espacio polivalente donde mostramos actividades, además del museo permanente, las actividades artísticas, académicas, científicas y deportivas”, señaló.
Dijo que como parte de las actividades que tendrá el museo, el próximo 8 de octubre se festejará el 450 aniversario del Galeón de Manila, que arribó al puerto y durante 250 años duró el comercio entre países asiáticos y México.
Afirmó que se festejará con conferencias, talleres, eventos artísticos previos al festival de la Nao, además de que se tendrá un festival de la Noche de las Estrellas y se inaugurará nuevamente el foro de multimedia.
En breve, anunció, se dará a conocer un espacio en el museo donde se tendrá parte de la historia de Acapulco y que se vivió en la época de oro, donde el fuerte de San Diego fue escenario para la Reseña Internacional de Cine.
También dio a conocer que durante estas vacaciones de verano se llevan a cabo talleres impartidos por artesanos de Tixtla, para elaborar grabados en platos de barro, cerámica y canastos de hoja de palma. El fuerte de San Diego es un edificio autosustentable en materia de agua y donde se ha cambiado su sistema de iluminación.
En el museo,l 60 por ciento de las colecciones que se tiene no son del instituto, y muchos son aportaciones de particulares y del INAH.
Recordó que anteriormente el museo era ocupado como bodega, biblioteca y oficinas de gobierno, pero fue en 1986 cuando fue rescatado por el INAH, se rehabilitó y se benefició con una segunda modificación en el año 2000, convirtiéndose en uno de los mejores.
Arte y Cultura
40 aniversario de erupción Volcán “Chichonal”: Relato de un Palencano
GUSTAVO LAINES: PALENQUE
A mediados del mes de marzo, campesino y pobladores que habitaban la zona cercana al volcán “Chichonal”, acusaban de actividades sísmicas constantes que los mantenía inquieto, incluso, veían humo emanar de aquel cráter.

En Palenque, Agustín Román recordó, los rumores sobre estos fenómenos se hacían escuchar, sin embargo, al estar a kilómetros de distancia de aquel Volcán, no tenían la relevancia entre los ciudadanos.

Mientras en Pichucalco, habitantes se encontraban preocupados por las constantes actividades sísmicas que los mantenían alerta; en Palenque, nuestro protagonista se encontraba participando en una huelga magisterial, en la que se encontró a muchos compañeros maestros que pertenecían a la zona del “Chichonal”, quienes le contaban lo que sucedía.
Durante el 27 de marzo, ya se dejaba entre ver lo que sería un hecho histórico para el sur del país, pues, en un campamento en el que se encontraba Agustín Álvarez junto con otros profesores en huelga, se contaba sobre movimientos sísmicos cada vez más fuertes en la zona alta de Pichucalco.

Álvarez recordó, que ese mismo 27 de marzo durante la noche, junto con algunos colegas salieron para apreciar el cielo estrellado, sin embargo, se encontraron con un panorama totalmente oscuro, algo, que le pareció totalmente inusual.
Al 28 de marzo de 1982, mientras se encontraban realizando un concurso de ping pong entre aquellos profesores, escucharon un estallido y una sacudida tan fuerte, que hizo que todos detuvieran sus actividades por unos segundos, causando incertidumbre sobre el origen de aquel estruendo.
“Sentimos que cimbró la tierra y el estallido impresionante, que paramos partido de ping pong y comentamos donde estallarían esos tanques de gas, porque si cimbró durísimo, nos sorprendimos, nos golpeó duro el impacto.” Detalló.

Tras aquel estallido, recordó, el ambiente se tornó de incertidumbre y nervios, esperando alguna noticia que les informara sobre el origen de aquel fenómeno que sacudió el suelo y abrió el cielo con un estruendo.
Eran las dos de la mañana del día 29 de marzo, cuando del cielo comenzó a caer ceniza a modo de lluvia, que se volvía cada vez más densa, por lo que Álvarez y demás profesores decidieron volver a sus casas, aún sin saber que el volcán “Chichonal” había hecho erupción.
Al regresar a su casa, Agustín Román, contó, dieron las seis de la mañana, las siete, las ocho, incluso a las nueve de la mañana, y el sol pareciera no haber salido nunca, pues una espesa y gran nube de ceniza habría cubierto totalmente el cielo, oscureciendo a la ciudad entera.
No fue sino, luego de encender la radio, escuchó la noticia del momento, el tema del que todos los noticieros estaban hablando, el volcán “Chichonal” había erupcionado, trayendo consigo una nube de cenizas de kilómetros.

Con esta noticia en la radio, los ciudadanos entraron en pánico intentando salir de la ciudad, corriendo de un lado a otro tratando de abandonar Palenque por el temor que ocasionaba tal panorama.
Sin embargo, con el conocimiento que el ser Profesor de Biología le daba, la mayor preocupación de Agustín Román Álvarez Bolívar era el conjunto de gases tóxicos que la actividad volcánica podía traer consigo, por lo que, el 20 de marzo, decidió reunir a su familia y abandonar la ciudad.
“Un volcán o ayuda o elimina, por que tira sulfuro y metano a la atmosfera, y al precipitarse mata todo lo que encuentra, ese era mi temor, porque era una nube espesa sobre palenque, pero no le dije nada a nadie para no preocupar a la gente, solamente le dije a mi familia “nos vamos de aquí, tenemos dos carros y nos vamos hasta que esto sedimente o a ver qué pasa”.
Con el peligro que significaba conducir con una niebla espesa de ceniza, que cubría hasta el más mínimo rayo de luz, Agustín salió con su familia para resguardarse en Tulum, mientras la ceniza se disipaba.
Al pasar los días, regresó a la ciudad de Palenque, donde se encontró con un panorama diferente, con todos los estragos que aquel fenómeno había dejado luego de la escena casi apocalíptica.
40 años después de estos eventos, Agustín Román recuerda aquel suceso cada 28 de marzo, el día en que palenque se oscureció, a lo que dijo, es afortunado de haber vivido tal experiencia.
Una generación de Palencanos tuvimos la oportunidad de ver la intensidad de un fenómeno volcánico, de apreciar las modificaciones al entorno ecológico del sur de México y tuvimos la oportunidad de estarla platicando a 40 años después, a un periódico como lo es este, el Diario de Palenque.
Arte y Cultura
Nuevo atractivo turístico natural en la Zona Arqueológica de Palenque
Con una gran variedad de ejemplares, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), apertura Centro de la Cultura para la Preservación, en la Zona Arqueológica.
A escasos metros del museo de sitio de esta área protegida, se encuentra una nueva atracción natural para los visitantes nacionales y extranjeros.

Este lugar, se encuentra rodeado de naturaleza, en el que a través de un andador que te dirige por las diferentes áreas del lugar, podrás visualizar la variedad de plantas e insectos.
Cuenta con diferentes áreas como un Orquideario, en el que se puede apreciar decenas de ejemplares de Orquídeas, así mismo, cuenta con un vivero, un mariposario y un jardín de plantas medicinales.

Además de las diferentes especies de plantas, también habitan insectos, iguanas, Saraguatos y caracoles, que forman parte del paisaje natural del lugar.
Arte y Cultura
Mérida, en el lugar 6 de las 10 mejores ciudades grandes del mundo para visitar
La ciudad de Mérida, en Yucatán ocupó el lugar número seis dentro del ranking de “Las mejores ciudades grandes para visitar”, realizada por la revista Condé Nast Traveler.

Como cada año, cerca de 800 mil lectores del prestigioso medio participaron en una encuesta sobre sus ciudades internacionales favoritas, grandes y pequeñas, para realizar una guía para viajeros de todo el mundo.
“Los resultados de nuestra 34ª encuesta anual de los Readers ‘Choice Award´ reflejan los tipos de lugares que anhelaba visitar cuando no podía viajar y a los que regresaba primero una vez que podía”, explicó el medio para hacer el ranking de ciudades (chicas y grandes).
En esta ocasión la ciudad mexicana de Mérida destacó por su “fácil acceso a los sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO, como las antiguas ciudades de Uxmal y Chichén Itzá, y las playas en la costa del Golfo en Progreso”.

Condé Nast Traveler destaca que “las calles de Mérida están repletas de las coloridas fachadas de la arquitectura colonial española, pero la capital del estado de Yucatán en México también está impregnada de historia maya”,
“Los lugareños recomiendan visitar la Fundación de Artistas, una organización sin fines de lucro que presenta exhibiciones de arte en una casa del siglo XIX; Gran Museo del Mundo Maya, un museo cultural moderno; y la comida tradicional yucateca en el súper casual Manjar Blanco”, mencionó el ranking.

Mérida quedó por delante de Marrakech, en Marruecos; Porto, en Portugal; Bangkok, en Tailandia; y Seúl, en Corea del Sur.
Sin embargo, la capital de Yucatán estuvo detrás de Estambul, en Turquía; Singapur; Kyoto, Osaka y Tokio, en Japón.
