Por: Agencia / YST
El cantante Ernesto Barajas, vocalista y productor del grupo de música regional mexicana Enigma Norteño, fue asesinado a balazos en un estacionamiento de Zapopan, Jalisco. En el ataque también murió un joven de menos de 25 años y una mujer de 18 resultó herida.
De acuerdo con la Fiscalía de Jalisco, las primeras investigaciones apuntan a una operación vinculada al crimen organizado.
Barajas fundó Enigma Norteño en 2004 y convirtió a la agrupación en una de las más reconocidas de la música regional, especialmente por sus corridos dedicados a personajes del narcotráfico. Entre los más conocidos se encuentran También me llamo Ismael, El señor Iván y Los lujos del R, además de un tema inspirado en Joaquín “El Chapo” Guzmán.
En diversas entrevistas, el músico había reconocido que muchos de estos corridos surgían a petición directa de personas ligadas al crimen organizado. En 2022 declaró que cobraba alrededor de 25 mil dólares por cada canción, cifra que, según dijo más tarde, ascendió a 60 mil dólares.
El intérprete había hablado públicamente sobre las amenazas de muerte que recibió a lo largo de su carrera, lo que incluso lo llevó a mudarse de Culiacán a Guadalajara. Asimismo, la agrupación enfrentó censura en conciertos y plataformas digitales por el contenido de sus letras, situación que en ocasiones les impidió interpretar sus corridos en presentaciones públicas.
Con más de dos décadas de trayectoria, Barajas consolidó a Enigma Norteño como una fuerza dentro del género regional mexicano. Tras su muerte, seguidores y colegas han recordado su estilo musical y los temas que marcaron a una generación de fanáticos, aunque también rodeados de polémica.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el crimen.