Por: AGENCIA / SHD
Entre las historias tradicionales que han pasado de generación en generación en la región tsotsil, una de las más conocidas es la que explica cómo se decidió el lugar donde hoy se encuentra la iglesia principal de San Juan Chamula.
De acuerdo con la tradición oral, durante los primeros años de la colonización española, los habitantes de Chamula se resistieron a la construcción de un templo católico, ya que mantenían firmes sus prácticas religiosas propias.
Esta postura cambió cuando apareció un hombre de piel oscura, al que se le atribuían poderes sobrenaturales y la capacidad de derrotar a cualquiera que lo desafiara. Su presencia comenzó a inquietar a la comunidad y fue interpretada como una señal divina para levantar la iglesia.
El relato indica que los pobladores pidieron al enigmático personaje que señalara el lugar exacto donde debía edificarse el templo. Colocado sobre un montículo, frente al espacio donde más tarde se construiría la iglesia, el hombre silbó y, según la leyenda, enormes piedras se transformaron en carneros que caminaron hasta el sitio indicado. Después, aquellas figuras volvieron a convertirse en roca, quedando así marcado el terreno sagrado.