Por: AGENCIA / SHD
En poco más de una hora, cuatro aviones comerciales con pasajeros se estrellaron en diferentes puntos de Estados Unidos en la mañana del 11 de septiembre de 2001. Dos chocaron contra las Torres Gemelas en Nueva York, uno se estrelló contra el Pentágono y el cuarto cayó en un campo, dejando en total casi 3.000 muertos.
Esta serie de trágicos incidentes se reveló luego como un esfuerzo coordinado por 19 secuestradores pertenecientes al grupo islamista al Qaeda, que perpetraron el mayor ataque terrorista en la historia de Estados Unidos.
La respuesta de Estados Unidos fue contundente y sus efectos aún se perciben hoy: Afganistán, presunto refugio de al Qaeda, fue invadido un mes después dando inicio a una guerra de 20 años; en 2003 llegaría el turno de Iraq, ambas acciones enmarcadas en la llamada “Guerra contra el terrorismo”; y los controles migratorios se endurecieron en todo el mundo.