Por: Agustín Román Álvarez Bolívar/Yst
Amigo leedor este viernes te hago llegar un importantísimo tema de las regiones mayas más hermosas que he visitado, por tal motivo te invito a que proyectes tu viaje hacia esta región mágica en climas riquísimas en platillos regionales, baratísimos lugares para descansar y un grato encuentro con los Chiapanecos y Guatemaltecos que no te ocultan nada de sus tradiciones culturales y sus lugares turísticos.
Las tierras altas o meridionales (Segunda Parte)
Casi todos los valles se ubican a una altura que oscila entre los 700 y los 2 000 msnm y poseen una vegetación semitropical o, en las partes más altas, bosques de pino y encino. Los suelos de esta región se formaron a partir de la actividad volcánica de los periodos terciario y pleistoceno, cuando tuvieron lugar grandes erupciones de piedras pómez y ceniza. Estos sedimentos se sometieron a lo largo de miles de años a la acción de la erosión y ella creó una superficie con grandes valles de suelo fértil y profundas Cañadas.
El clima, con excepción de la depresión central de Chiapas que es seca y sumamente calurosa, tiende a ser templado durante el verano; durante esta estación se registra una larga temporada de lluvias y en el invierno, por lo general seco, puede haber precipitaciones y en ciertos lugares heladas.
En estas serranías y en los valles intermontanos existen abundante recursos minerales, como los yacimientos de obsidiana, especie de vidrio volcánico, que los mayas exploraron para elaborar diversos instrumentos: cuchillos, navajas y puntas de lanza, espejos y ornamentos diversos. Los yacimientos más importantes de este material son los de Ixtepeque y el Chayal de Guatemala.
No menos importantes es la existencia de depósitos minerales; de ellos se obtenía la hematita, un pigmento natural rojo empleado en múltiples aplicaciones, desde la pintura de edificios hasta la decoración de vasijas o textiles. También se extraían de esas vetas piedras semipreciosas como la serpentina y la jadeíta, esta última una de las dos variedades geológicas del jade verdadero. De la jadeíta se halló un yacimiento en la cuenca del río Motagua, que sin duda algunas explotaron en su tiempo las mayas y hoy en día lo explotan los arqueológicos que lo localizaron. Los mayas usaron todas estas variedades de piedras en la fabricación de ornamentos, utensilios y herramientas.
El clima templado de las tierras altas con su larga estación de lluvias crea condiciones que hacen posible el desarrollo de bosques de pinos y encinos, o ambos, en Chiapas, Guatemala y Honduras a alturas que fluctúan entre 750 y 3000 msnm. Una excepción la constituyen algunas partes de Belice en las que se encuentran macizos de pino caribeño al nivel del mar entre los suelos arenosos de escasa materia orgánica.
Otra excepción de gran importancia son las selvas de niebla de las laderas húmedas del lado norte de las serranías de Chiapas y Guatemala. En esas áreas coexisten especies de la selva alta y del bosque templado en alturas que oscilan entre 700 y 1200 msnm; abundan allí los helechos arborescentes y las epífitas, con gran número de especies endémicas.
En este entorno particular con promedios pluviales de 3 000 mm anuales vive el quetzal, hoy día el ave emblemática de Guatemala. Las culturas prehispánicas tenían en gran estima sus bellísimas y largas plumas, en particular la nobleza maya, ya que se confeccionaban con ellas los espectaculares tocados de los señores principales.
En toda la región de las tierras altas puede observarse una fauna especial, si bien no con la diversidad y abundancia de la selva. En estas zonas son comunes, entre otros mamíferos, pumas, jaguares, venados, armadillos, conejos y ardillas, además de un considerable número de aves.