Columnas de Opinión
QUÉ MÁS PUE…
Por Carlos Rafael Coutiño Camacho.
1.- Humano vs robot 2.- Gobernador 3.- TDAH
Hace poco menos de 20 años, se mostró al mundo, una película llamada “A.I. Artificial Intelligence”, que nos muestra la realidad que aún está por venir, no es una estupidez calificar a la tecnología, sino una aberración humana, que busca su propia autodestrucción, la mente no evoluciona bien como debe ser.
La biblia, sin caer en temas de religión alguna, señala que se castigan los errores, en el libro se le cataloga como pecados; pero hoy en la actualidad, no se como llamarlo, ni siquiera puedo entender ese sentido que muchos tienen.
El fin de semana se conoció que, en Rusia, dos robots, contrajeron nupcias, el tema no es que tenga un documento que lo acredite, sino que no tiene sentido que eso haya ocurrido, ¿Qué se puede demostrar con ello? Simplemente nada. Pues son objetos que no tendrán por la eternidad sentimientos ni deseos.
Robert y Matilda, los robots, no decidieron, fueron sus dueños quienes sí, para según ellos, decir que los robots pueden ser humanos a futuro, hoy conocidos como humanoides, absurdo, una bocina no es humana porque la escuchemos, o el teléfono por comunicarnos, incluso Gemini o ChatGPT, solo son comandos.
La verdad, es que esto no queda ahí, hay cosas más fantasiosas que deberían estudiar a fondo los psicólogos, como el caso de que hay personas que se casan con animales, así ocurre en Oaxaca, un tipo vistió a una cocodrila de novia, hay hasta un documento que lo acredita y así ocurre con perros y otros animales.
Que decir de ancianos que se casan con quienes pueden ser sus nietas, dejemos atrás las bodas del mismo sexo, aquí, es todo lo que se ha plasmado anteriormente, ¿Qué futuro se viene entonces con esta realidad que vivimos?, es la pregunta.
Quizás que humanos se casen con robots, aunque eso ya se presentó en otra película llamada “Elle”, donde el protagonista se enamoró de lo que podemos llamar hoy “Alexa”, solo era una app y que le respondía todo, entendiendo que esa app, tenía comunicación con millones más, solo es realidad virtual.
No, no nos estamos robotizando, estamos perdiendo el sentido de la humanidad, ese es el problema, se tiene que hacer algo, para que no nos pase como la película que reseñé al inicio, porque entonces, estaremos perdidos, ya basta de esas ideas de tener sexo con muñecas de silicón, o creer que podemos nacer de un “vientre” de robot, en fin, nadie es Robocop por ahora, pero la tendencia podría llegar, con el ánimo de querer ser inmortales, cosa que nunca podrá pasar, por más que se intente decir que podemos ser el segundo Matusalén.
ERA
El gobernador Eduardo Ramírez, más que gobernador, parece ser una persona de antes, centrada en el bien común, en el apoyo a los demás, atender a quienes lo necesitan, y en efecto, su trabajo lo hace desde ese sentido humanista, más allá de su encargo político, Eduardo, es Eduardo, el que hace lo que su conciencia dicta.
Por eso mismo, los valores aprendidos desde casa, como el respeto, el amor a los demás, los valores en general, lo ha trasladado a la política, a pesar de ser un excelente orador, no se queda ahí, lo refleja, y coloca esa transición que rompe con esa inercia burocrática.
El gobernador Eduardo Ramírez, ha dado un paso firme que supera el formalismo institucional, empecemos con que no solo instaló el Comité Técnico Estatal de Atención Humanista de las Causas y Prevención Social de la Violencia y los Delitos, sino que ha trasladado el eje de su administración directamente al territorio.
Crear comités es una práctica común, pero dotarlos de vida, calle y fango es lo que marca la diferencia, la pacificación de un estado con profundas cicatrices históricas no se logra con decretos; se construye donde la vulnerabilidad duele más, entre los indígenas, campesinos, en los abandonados, en las madres sin hijos, en los hijos sin padres, en los enfermos y los sin dinero.
Por ello, el mandatario ha decidido operar desde el campo, caminando las zonas marginadas y escuchando a las personas que carecen de todo; esta visión humanista entiende que el delito no se combate únicamente con la fuerza del Estado, sino extirpando las carencias que lo alimentan.
La presencia de Ramírez en los municipios tradicionalmente olvidados envía un mensaje contundente para todos, la paz y el desarrollo son indisolubles; no puede existir una convivencia armónica si persisten comunidades sumidas en el abandono y la exclusión jurídica y económica.
Al priorizar la atención de los más desposeídos, la nueva estrategia estatal de prevención se convierte en un acto de justicia social indispensable, cuando el gobernador camina junto al productor, estrecha la mano de las familias en extrema pobreza y traduce las demandas comunitarias en políticas públicas inmediatas, son verdades concretas; en síntesis, Eduardo está devolviendo la dignidad a quienes no tienen nada y cimentando, desde la justicia, el bienestar que Chiapas tanto merece.
TDAH
El 13 de julio se conmemora el Día del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), con la finalidad de sensibilizar a la población mundial sobre esta alteración del desarrollo neurocognitivo, para así buscar mejorar el apoyo y dar avances en soluciones a quienes lo padecen, así como sus familias.
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo vinculado a factores genéticos, los cuales afectan el desenvolvimiento cognitivo, conductual, emocional y social de niños y jóvenes hasta la edad adulta, se refleja entre los 4 y 12 años de edad, el padecimiento comprende tres aspectos: déficit de atención, hiperactividad o puede ser combinado, con síntomas leves o graves, con lo que se expone a quien padece dicho trastorno a enfrentar conflictos en su entorno familiar, escolar o laboral.
A nivel nacional, la Secretaría de Salud de México calcula que el TDAH afecta aproximadamente al 5% de la población infantil y adolescente. Si se proyecta esta estimación a la demografía de Chiapas, miles de menores podrían presentar este trastorno, aunque la gran mayoría carece de un diagnóstico formal debido a la escasez de especialistas