Internacional
Israel registra alta participación en elecciones clave
El futuro de Netanyahu, la seguridad nacional y el rumbo político del país están en juego
Israel vive este martes 27 de octubre de 2026 una jornada electoral marcada por una participación ciudadana inusualmente alta y una fuerte disputa política. En las primeras cinco horas de votación, el 31.5 % de los electores habilitados ya había emitido su voto, el ritmo más acelerado registrado desde las elecciones de 1977 para ese periodo, según datos de la Comisión Electoral Central citados por Reuters.
Los comicios son los primeros desde los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y los conflictos armados que siguieron. El resultado podría definir la continuidad del primer ministro Benjamin Netanyahu y la orientación del próximo gobierno.
Netanyahu enfrenta una de las contiendas más importantes de su carrera
El primer ministro busca mantenerse en el poder frente a una oposición encabezada por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel.
La campaña ha estado marcada por cuestionamientos a la gestión de seguridad antes de los ataques de octubre de 2023, las consecuencias de las guerras regionales y las denuncias de corrupción que enfrenta Netanyahu. El mandatario, por su parte, ha defendido su trayectoria y su capacidad para dirigir al país en materia de seguridad.
Seguridad, economía y democracia entre las principales preocupaciones
Los electores deciden en un contexto de divisiones internas y preocupación por el futuro del país. Entre los temas centrales figuran la seguridad nacional, el costo de vida, las exenciones del servicio militar para sectores ultraortodoxos y las reformas judiciales impulsadas por el gobierno.
También está en discusión la relación de Israel con otros países, después de las críticas internacionales por sus operaciones militares y su política en los territorios palestinos.
La formación del gobierno podría prolongarse
Israel elige a los integrantes de la Knéset, su Parlamento de 120 escaños, mediante un sistema de representación proporcional. Ningún partido suele conseguir por sí solo una mayoría absoluta, por lo que la formación de un gobierno depende de acuerdos entre distintas fuerzas políticas.
Para alcanzar la mayoría parlamentaria se necesitan al menos 61 escaños. Las encuestas previas apuntaban a una contienda cerrada, sin un bloque con una ruta clara para alcanzar esa cifra, por lo que las negociaciones posteriores a la votación podrían ser determinantes.
Una elección con repercusiones dentro y fuera de Israel
Además de decidir quién encabezará el próximo gobierno, el resultado podría influir en la política de seguridad, la relación con los palestinos y los vínculos diplomáticos de Israel.
La elevada participación refleja la importancia que numerosos ciudadanos atribuyen a estos comicios, celebrados en medio de las consecuencias de la guerra y de un debate nacional sobre la dirección política del país.